Tensegridad, biotensegridad, fascia y movimiento

Tensegridad, o biotensegridad, es un término que utilizamos cuando hablamos de fascia y de movimiento. Surgió en los años 30 con orientación arquitectónica, y unos años más tarde, la realidad estructural tridimensional de la red fascial hizo que nos fijáramos en los modelos con integridad tensional como explicación a nuestra naturaleza en constante movimiento.

¿Por qué?. Tan sencillo como que los intentos por desarrollar un modelo mecanicista que explicara el
“vis medicatrix naturae” (tendencia natural del cuerpo a la homeostasis) fallaban al explicar la realidad del movimiento.

La biotensegridad pone en duda el paradigma aceptado de la biomecánica y pone de manifiesto:

* Estructura y función están interrelacionadas.
* Los cambios en un punto tienen efecto a otra zona de la estructura.

Un elemento más a añadir a nuestra forma de analizar y entender el movimiento que ayudará a una lectura acorde con la realidad de cada individuo.

Un abrazo tenségrico desde lo más profundo de red tensional que se extiende por toda mi matriz extracelular. Así son los abrazos de verdad.

Los fibroblastos son como las pizzas…

Hay un momento que me encanta cuando hablo sobre la fascia, y es cuando hay presentar y explicar al FIBROBLASTO. Me gusta compararlo con las pizzas porque: «El estiramiento y la aplicación de presión o tensión en la fascia estimula los fibroblastos» (Gehlsen, Ganion, and Helfst, 1999).

Básicamente responde los estímulos que le damos y que le aplicamos en nuestro trabajo y con cada ejercicio.

Enjoy your weekend and discover your fibroblast.

Las fascias de la pelvis, claves en la suspensión visceral y la continencia

El papel de la fascia y los tejidos conectivos de la pelvis es clave para la suspensión visceral y la continencia a nivel de los esfínteres.

En la práctica deportiva o en el día a día de toda mujer, ligamentos como el uterosacro, pubovesical o el engrosamiento de la fascia del obturador interno son un soporte esencial para nuestra salud pélvica.

P. E. Papa Petros, profesor en la University of Western Australia indica que: «Los prolapsos y la mayoría de los problemas pélvicos tienen su origen, por diferentes motivos, en la laxitud de la vagina o los ligamentos que la sujetan, como resultado de la alteración del tejido conectivo«

Activación simultánea de los músculos del suelo pélvico y transverso del abdomen

La ciencia y la experiencia han llegado a un consenso en lo que a mecanismo para la activación simultánea de los músculos del suelo pélvico (MSP) y transverso del abdomen (TrA) se refiere.

Estos mecanismos en la musculatura sana ocurren de forma coordinada en sinergia con la marcha y la respiración, pero cuando hay que educar al cuerpo, como este no entiende de musculos (le da igual un pubovisceral que un haz puborectal que un isquiococcigeo…) sino de movimientos, varios autores recomiendan que para solicitar la pauta de contracción CRANEOVENTRAL de la MSP y la contracción en sentido ascendente del TrA, lo mejor es pedir a nuestros alumnos:

  1. Una contracción voluntaria de la MSP como si quisieran contener un gas (aguantarse un pedo).
  2. Una contracción del TrA de abajo arriba, igual que cuando queremos cerrar la cremallera y el botón de ese pantalón que no nos hemos puesto desde el invierno pasado después de un verano sin privaciones en lo que a lo «gastronómico» se refiere. 


Recuerda, contraer y mantener + contraer y elevar.

Os deseo un buen viernes y mejor fin de semana.

Yo me voy de formación a Santiago de Compostela donde habrá un poco de fascia con @EFMHspain y otro poco de periné femenino con Parto activo santiago de compostela.

Bibliografía:

Jones R.C., Peng Q., Shishido K., Constantinou C.E. 2D ultrasound imaging and motion tracking of pelvic floor muscle activity during abdominal manoeuvres in stress urinary incontinent women. Neurourol. Urodyn. . 2006;25(6):596- 597.

Lovegrove Jones R.
C. Dynamic Evaluation of Female Pelvic Floor Muscle Function Using 2D Ultrasound and Image Processing Methods . University of Southampton, Faculty of Medicine, Health and Life Sciences; 2010. PhD thesis

Lumbalgia dorsolumbar y dolor en la región pélvica

¿Sabías que los dolores que a veces sufrimos en la pelvis y en sus vísceras no siempre tienen origen en ella?. 

Existen un tipo de lumbalgias de origen dorsolumbar (las que se originan entre los segmentos vertebrales T-11 y L-1) que debido a los trayectos de las ramas cutáneas de las ramas posteriores de los nervios raquídeos que nacen en esta región, van asociadas a dolores abdominales pseudoviscerales, dolores púbicos y dolores en la región de la cadera.

Son muy comunes tanto en hombres como en mujeres de más de 45 años generando dolores «engañosos» que parecen dolores uroginecológicos, digestivos y/o testiculares.

¡Busca el consejo de un especialista antes de empezar una rutina de ejercicios!

Muchas veces oigo decir que para solucionar los problemas de incontinencia basta con practicar ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico.

Otras veces, compañeras, amigas, corredoras y deportistas me han dicho que ellas «ya lo tienen controlado (ese temita de la incontinencia) porque están practicando con las bolas chinas en casa». Pasado un tiempo, a muy pocas les oigo decir si el «temita» se ha solucionado.

Algo que toda mujer, madre y deportista debe saber es que, tal y como afirmaron ya en 2007 Ashton-Miller & DeLancey : «En caso de incontinencia tras un parto vaginal, los ejercicios de suelo pélvico solo serán efectivos si el daño en la musculatura ha sido parcial».

Si has sido madre (no importa cuando), es importante conocer el estado de la musculatura de tu suelo pélvico después del parto. Por este motivo, para poder hacer bien las cosas, te pido POR FAVOR, ¡Busca siempre el consejo de un especialista antes de empezar una rutina de ejercicios de fortalecimiento para saber si es necesaria una rehabilitación!

Buenas noches…

¡Respiración y abdominales interactúan con el suelo pélvico en cada inspiración ayudando a equilibrar el tono de base!

La relación entre los compartimentos torácico y abdominal va más allá de un mero juego de presiones. Estos dos espacios corporales están sometidos a respiración, presión por acción de la musculatura abdominal y, como no, la Indomable gravedad.

En la base de todo este «tinglao» se encuentra el suelo pélvico que no solo se debilita, sino que tanta presión, tanto estrés en posición de estiramiento, tanto impacto y rebote, tanta postura carente de principios ergonómicos acaba por convertirse en tension…

Nuestro suelo pélvico puede encontrarse débil pero tenso. Paradójico pero cierto, y donde hay un exceso de tensión hay una falta o carencia de función, como ocurre cuando hay debilidad.

El primer paso si queremos entrenar los músculos de nuestro más íntimo y personal, esos que forman nuestro suelo pélvico y periné, debemos empezar por relajar las posibles tensiones De los músculos que lo forman y liberarlos antes de empezar a solicitar un trabajo, más aún si queremos que sea un trabajo de calidad.

¡Respiración y abdominales interactúan con el suelo pélvico en cada inspiración ayudando a equilibrar el tono de base!.

Por eso antes de realizar la rutina de ejercicios que te haya recomendado tu especialista, dedicar algo de tiempo a realizar unas respiraciones diafragmáticas abdominales en decúbito supino (tumbados boca arriba) dejando que el vientre salga y entre a la vez que realizas una leve anteversión como si quisieras alejar el cóccix del pubis.

Este trabajo es muy importante para lograr una mejor calidad de contracción.

Os deseo un buen fin de semana.

Vitamina D, fuerza y periné

La vitamina D no solo es importante para la salud de tus huesos…. 

Como lo oyes! . Así lo afirma el American College of Obstetricians and Gynecogist: «Niveles bajos de vitamina D, conllevan un deterioro de la fuerza muscular, contribuyendo a la aparición de trastornos en el suelo pélvico como incontinencia y prolapsos«. (Vol.115,Nr. 4, Abril 2010)