Los ritmos del sistema fascial en respuesta a los estímulos fisiológicos 

La fascia se verá influenciada por los estímulos mecánicos, químicos y neurales a lo largo de la vida por ser el órgano sensorial más extenso del organismo, dado que en ella, se localizan gran cantidad de terminaciones nerviosas mielinizadas y no mielinizadas capaces de transmitir información.

Desde un punto de vista estructural, la buena salud y el equilibrio en nuestro sistema fascial, siempre receptivo a los estímulos fisiológicos, nos permitirá sentir más y mejor cada instante y momento de la vida, respondiendo ante cada demanda, cada gesto o acción corporal, desencadenándose una serie de estímulos fisiológicos que variarán de extremo a extremo en función de cómo los realicemos.

En todo este entramado tridimensional, fibrilar, colagénico e hidratado donde los entornos son en ocasiones de consistencia semiliquida y otras más gelatinosa, donde la rigidez la marcará el desuso, el sobreuso o el mal uso…, hay que destacar su capacidad de respuesta y adaptación.

Como muestra la imagen de la portada, el sistema fascial (no olvidemos, la literatura lo describe ya como órgano sensorial), tiene dos ritmos de respuesta y adaptación ante cada gesto y situación. Estos son:

  • Un ritmo rápido para responder ante la transmisión de la tensión y la compresión ante cualquier situación: desde un traspiés en un escalón a un susto que nos hace encogernos y emprender la respuesta de lucha y huida orquestada por el sistema nervioso simpático.
  • Un ritmo lento para la compensación de las consecuencias a largo plazo desencadenadas por las adaptaciones neuroendocrinas, estructurales y viscerales entre otras (recordemos que el cuerpo no sólo se mueve como un todo, funciona como un todo, actúa como un todo en busca del equilibrio interno y el equilibrio con el entorno).

Por eso es necesario insistir en que la liberación miofascial es un concepto global, orgánico, vital, dado que cualquier restricción, sea a nivel microscópico o macrsocopico influirá en la dinámica de los fluidos corporales, el la perfusión a los órganos y células que los constituyen, alterando su función, ya sea el movimiento o la oxigenación, el filtrado o la expulsión de residuos.

¡Os deseo una feliz semana, y nos vemos en la próxima entrega!

Neocórtex y Parto

El Neocórtex es la parte del cerebro que se ha desarrollado de forma espectacular en la especie humana, también conocido como cerebro intelectual.

Éste tiende a usurpar el poder e inhibe la actividad del cerebro primitivo, particularmente durante procesos involuntarios como por ejemplo el del parto, que tiene lugar cuando las estructuras cerebrales arcaicas encargadas de producir un flujo de hormonas especifico toman el control.

Por tanto, no se puede ayudar a un proceso involuntario pero si puede que determinadas situaciones lo inhiban. Sin duda la clave radica en proteger este proceso y descubrir las necesidades básicas para la mujer de parto.

“El parto es un proceso involuntario al que no se puede ayudar, pero puede que determinadas situaciones lo inhiban”

Para poder liberar el flujo de hormonas necesario para dar a luz por propios medios, sin medicación, es necesario reducir la actividad del neocórtex.

Inhibición neocortical. La necesidad básica más importante para la mujer de parto es que el neocórtex deje de funcionar, ya que parir es un trabajo que no concierne al cerebro intelectual y cuando nuestro neocórtex permanece en reposo presentamos más similitudes con los demás mamíferos.

En un parto fácil que transcurre sin el uso de medicamentos, llega un momento en el que parece que la mujer se desentiende del mundo. Incluso puede llegar a comportarse de una forma que habitualmente no consideraríamos correcta en una persona civilizada, atreviéndose a chillar o blasfemar, ser maleducada o pronunciar frases o palabras sin sentido y puede adoptar posturas extrañas, a menudo cuadrúpedas. Cuando la mujer de parto está como ida, como en otro planeta, en su mundo hormonal, significa que cesó por completo el control neocortical. Podemos afirmar entonces que el proceso del parto debe ser protegido de cualquier tipo de estimulación cortical.

La poderosa actividad del neocórtex puede inhibir la actividad de las estructuras cerebrales más antiguas dificultando o inhibiendo el proceso involuntario del parto. Si el neocórtex fuera aún más potente, el parto sería imposible. La manera de superar el hándicap humano y reducir la actividad neocortical puede ser aceptar nuestra condición de mamífera.

La poderosa actividad del neocórtex puede inhibir la actividad de las estructuras cerebrales más antiguas dificultando o inhibiendo el proceso involuntario del parto.

¿Cuáles son los principales estímulos que activan el neocórtex?

  • El principal es el lenguaje. El uso del lenguaje es la interferencia negativa más extendida durante los partos. El silencio es una necesidad básica durante el parto. Importante entrenarnos a reducir progresivamente el uso del lenguaje y no interrumpir a la futura madre en su labor de parto para hacer preguntas que la sacaran de su pompa hormonal y acto seguido activará su neocórtex con el riesgo que ello conlleva.
  • La luz. Sabemos la existencia de una hormona de la oscuridad llamada melatonina. Cuando apagamos la luz para irnos a dormir facilitamos la liberación de esta hormona y precisamente una de sus propiedades es reducir la actividad neocortical. Eso no quiere decir que una mujer que está de parto necesite estar en una habitación completamente a oscuras pero no tiene el mismo efecto tener una luz tenue que una luz intensa en la habitación donde se encuentra la mujer de parto.
  • Sentirse observada, de modo que no sentirse observada es otra necesidad básica para la mujer de parto, necesidad que por desgracia no se tiene en cuenta en nuestra cultura, ya que cada vez está más de moda grabar o hacer fotografías a lo largo del desarrollo del parto, sin por supuesto pararnos a pensar que con ello podemos dificultar el parto.
  • Tener miedo, así que sentirse segura también es necesario para una mujer de parto. Para esto no hay recetas universales, hay mujeres que se sienten más seguras en un entorno familiar, cerca de una comadrona experimentada vivida como una figura maternal y en cambio otras, debido a su condicionamiento necesitan estar en un entorno hospitalario moderno.

Por tanto podemos concluir que para que un parto fluya, o por lo menos para no dificultarlo, la mujer necesita que se cumplan una serie de necesidades básicas como son el silencio, la oscuridad, no sentirse observada y sentirse segura y con todo ello estaremos silenciando su neocórtex para facilitar o mejor dicho para no dificultar el proceso del parto.

Para que facilitar un parto, o por lo menos para no dificultarlo, la mujer necesita silencio, oscuridad, no sentirse observada y sentirse segura.

 

Bibliografía:

Nacimiento y la evolución del Homo Sapiens. Odent, M. La liebre de marzo (2014)

 ¿Sabias que el gluten no sólo se encuentra en productos de alimentación hechos a base de cereales?

 

La palabra gluten viene del latín y significa “cola” o “pegamento”.

Es una proteína alimentaria que se incluyó en la dieta humana de forma tardía en términos evolutivos hace alrededor de diez mil años, compuesta principalmente por gluteninas y gliadinas (éstas a su vez formada por doce unidades distintas más pequeñas) y funciona como adhesivo que aglutina la harina para hacer productos como pan, galletas, pastas, masas de pizzas…

Desempeña un papel importante en el proceso de fermentación, permitiendo que la masa se infle cuando el trigo se mezcla con la levadura. Cualquiera de sus componentes pueden desencadenar una reacción de sensibilidad que conlleva una inflamación posterior.

La inflamación, piedra angular de muchos trastornos neurológicos, se inicia cuando el sistema inmunológico reacciona ante la presencia de una sustancia en el cuerpo desatando una cascada inflamatoria que libera unas sustancias químicas llamadas citoquinas, fuertes antagonistas del cerebro y que a su vez pueden dañar su tejido e incluso dejarlo vulnerable a la disfunción y la enfermedad. En enfermedades como el Parkinson, Alzheimer, Esclerosis Múltiple y Autismo se dan níveles elevados de citoquinas.

Bien es sabido a día de hoy que el gluten se encuentra presente en muchos productos de alimentación liderados por los cereales como el trigo, el centeno, la cebada, la espelta, el kamut y el bulgur; y en una cantidad importante de productos no alimentarios, por ejemplo productos para el cuidado personal como acondicionadores que fortalecen el cabello y rímeles que aumentan el volumen de las pestañas. Además es el que permite que los quesos untables y las margarinas conserven su textura suave e impide que las salsas se cuajen.

Una sensibilidad extrema al gluten es lo que conocemos a día de hoy como “enfermedad celiaca” o “celiaquía” causando daño no sólo en el intestino delgado dando lugar al “síndrome del intestino permeable” y haciéndonos a su vez más susceptible a volvernos alérgicos a otros alimentos o de desarrollar una enfermedad autoinmune debido a la inflamación; sino que también puede afectar a la piel, a las mucosas y puede provocar ampollas en la boca, así como a cualquier órgano del cuerpo incluido el cerebro. La intolerancia al gluten se define como un estado de respuesta inmunológica elevada en individuos susceptibles genéticamente. Aún así, una persona que consume grandes cantidades de productos que contienen gluten, aún sin tener marcadores genéticos de la enfermedad celiaca, puede generarse una sensibilidad importante al gluten que podría solucionarse dejando de consumirlo.

Aunque la celiaquía puede parecer una enfermedad nueva, fue descrita por primera vez en el siglo I por Areteo de Capadocia, uno de los médicos más distinguidos de la antigua Grecia; al igual que el término celiaco que en griego significa abdominal y es que un síntoma clásico de la enfermedad celíaca es la diarrea crónica. E impide la absorción de nutrientes y vitaminas en el intestino.

Cada vez son más las personas que padecen esta enfermedad o que incluso no llegan a desarrollarla pero sí tienen sensibilidad al gluten no celiaca o simplemente presentan síntomas como hinchazón y pesadez normalmente después de comer.

Según Alessio Fasano, el gluten es una molécula no digerible por ningún ser humano, por tanto cualquiera que deje de ingerirla se verá beneficiado. Aunque hay que reconocer que es muy difícil dejar de ingerir gluten al 100% dada su presencia en multitud de productos utilizados a diario, algunos mencionados anteriormente, a mi parecer de lo que sí deberíamos preocuparnos es de no comerlo en exceso e intentar alimentarnos con productos de calidad y de verdad y evitar consumir productos procesados.

Así que, si eres de los que aceptan un consejo, lee con atención las etiquetas de los productos que consumes y más aún si tienes sensibilidad al gluten o eres  celiaco, ya que no sólo los productos ingeridos a través de la alimentación pueden contener gluten.

 

Referencias:

  • Cerebro de Pan. Perlmutter, D. Ed Grijalbo (2013)
  • Paleovida. Perez, C. Ed B (2012)