Importancia del rol mecánico de la fascia

A nivel local el rol mecánico de la fascia hace posible la correcta transmisión de las fuerzas y las tensiones debido al deslizamiento entre sus diferentes planos y estructuras para conseguir un gesto a la vez que permite libertad y fluidez.

A nivel global esa fluidez y libertad se traduce en una serie de conexiones anatómicas fasciales o anatómicas funcionales, según la lectura que hagamos del cuerpo y del movimiento.

Tanto las conexiones anatómicas funcionales como las fasciales son herramientas que nos ayudan a interpretar el lenguaje del cuerpo en movimiento, los mensajes de los tejidos, el estado de la matriz extracelular y las posibles necesidades en lo que a liberación, movilidad o activación de los tejidos se refiere.

Recordemos que el tejido conectivo y la fascia no solo intervienen en el movimiento y la forma, sino también en los procesos como el desarrollo, el remodelado, la reparación y/o la inflamación, inducidos tanto por estímulos mecánicos como estímulos hormonales y que la asimetría es fisiológica, tanto a nivel estructural como a nivel tisular,

Por esto debemos evitar cerrarnos a una sola lectura del cuerpo humano en movimiento, debemos seguir aprendiendo, re-aprendiendo a observar, hacerlo con nuevos prismas, diferentes perspectivas. Esto que os propongo, no es tarea fácil, pero si enriquecedora un camino hacia una mayor comprensión y visualización de nuestra realidad global y dináica total.

Porque somos movimiento, y el movimiento es vida…

:-* Feliz semana

Anatomía y biomecánica del gluteus maximus y la fascia toracolumbar en la articulación sacroiliaca

Hoy revisaremos este estudio:

Barker PJ, Hapuarachchi KS, Ross JA, Sambaiew E, Ranger TA, Briggs CA (2014) Anatomy and biomechanics of gluteus maximus and the thoracolumbar fascia at the sacroiliac joint. Clin Anat 27(2):234-40

Abstract:

A pesar de que los modelos biomecánicos predicen que la contracción del gluteus máximus (GMax) generará una fuerza compresiva sobre la articulación sacroiliaca (ASI), todavía hace falta un análisis morfológico así como una valoración más detallada de su anatomía funcional.

El objetivo de este estudio fue aportar nueva información sobre las inserciones proximales del GMax y valorar su capacidad para generar fuerza, incluyendo la fuerza de compresión  en la ASI. Para ello se estudiaron 11 extremidades de cadáveres embalsamados, documentando la orientación de los fascículos, longitud e inserción del GMax a su paso por la ASI.

Fascicle angles of GMax attachments (white arrows= mean values). GMed = Gluteus medius, TLF = Posterior layer of lumbar fascia (also to underlying erector spinae aponeurosis, ESA), LDSIL = Long dorsal sacroiliac ligament, STL = Sacrotuberous ligament).

Fascicle angles of GMax attachments (white arrows= mean values). GMed = Gluteus medius, TLF = Posterior layer of lumbar fascia (also to underlying erector spinae aponeurosis, ESA), LDSIL = Long dorsal sacroiliac ligament, STL = Sacrotuberous ligament). [Available at wileyonlinelibrary.com.]

Así mismo, de cada inserción se calculó su área de sección transversal perpendicular a sus fibras (physiological cross-sectional area – PCSA) a partir de su fuerza máxima estimada tanto en la ASI como en la  columna lumbar. En todos los especímenes los fascículos del GMax se originaban en la fascia del gluteus  medius, ilium, fascia toracolumbar (FTL), aponeurosis de los erector spinae, sacrum, coccyx, ligamentos sacroilíacos dorsales y sacrotuberosos.

Average PCSA of GMax attachments. (n = six cadavers, 11 sides). Error bars indicate standard deviation. GMe fascia = Gluteus medius, TLF/ESA = TLF/Erector spinae aponeurosis, ESA), LDSIL = Long dorsal sacroiliac ligament, STL = Sacrotuberous ligament).

Average PCSA of GMax attachments. (n = six cadavers, 11 sides). Error bars indicate standard deviation. GMe fascia = Gluteus medius, TLF/ESA = TLF/Erector spinae aponeurosis, ESA), LDSIL = Long dorsal sacroiliac ligament, STL = Sacrotuberous ligament).[Available at wileyonlinelibrary.com.]

La orientación del fascículo principal variaba entre 32º y 45º con respecto a la horizontal y una longitud media de 11 a 18 cm. La PCSA media del GMax fue de 26cm de la que un 70%  atravesaba la ASI. La predicción de la fuerza máxima que podría ser generada por todas las inserciones del GMax que cruzan cada ASI fue de 891N, de los cuales un 70% (702N) podría actuar perpendicularmente al plano de la ASI. La capacidad del GMax de generar momento extensor en los segmentos lumbares inferiores se estimó en 4N.

El GMax puede generar fuerza compresivas en la ASI a través de sus inserciones óseas y fibrosas. Esto puede ayudar a una transmisión efectiva de las fuerzas entre las extremidades inferiores y el tronco. 

Valoración personal:

La contracción del GMax genera una fuerza compresiva sobre la ASI creando lo que se conoce como cierre de fuerza además del cierre por forma dada la peculiar morfología de las superficies articulares del hueso coxal y del sacro. Esto es algo bien descrito hasta la fecha  (van Wingerden 2004, Vleeming 2007, Vrahas M 1995) y cabe destacar la interesante propuesta que hacen los autores en su afán por aportar nueva información sobre las inserciones proximales del GMax y valorar su capacidad para generar fuerza.

El GMax puede generar fuerza compresivas en la ASI a través de sus inserciones óseas y fibrosas. Esto puede ayudar a una transmisión efectiva de las fuerzas entre las extremidades inferiores y el tronco.

Sobre la morfología encontramos recopilaciones de estudios (Gibbons 2007) sentando las bases para la futura investigación y dando las primeras pinceladas sobre la anatomía clínica y función del «glúteo máximo sacro profundo». Una interesante lectura para «introducir un nuevo rol del gluteus maximus en la estabilidad de la articulación sacroiliaca».

La predicción de la fuerza máxima que sería capaz de generar el GMax a su paso por la ASI (70% – 702N) que los autores fueron capaces de estimar en cadaver es reveladora en cuanto al posible carácter estabilizador del músculo más potente del cuerpo humano en la región lumbopélvica, ayudando esto a comprender la importancia del re-fortalecimiento mediante el entrenamiento especifico en individuos con dolor lumbopélvico y justificando así  el importante papel del fortalecimiento de esta musculatura para la prevención del dolor.

 

Bibliografía:

Barker PJ, Hapuarachchi KS, Ross JA, Sambaiew E, Ranger TA, Briggs CA (2014) Anatomy and biomechanics of gluteus maximus and the thoracolumbar fascia at the sacroiliac joint. Clin Anat 27(2):234-40.

Gibbons S (2007) Clinical anatomy and function of psoas major and deep sacral gluteus maximus. In: Vleerning A et al. Movement, stability and low back pain. (2nd ed) Churchill Livingstone, Edinburgh, p95-102

van Wingerden JP, Vleeming A, Buyruk HM, Raissadat K (2004) Stabilization of the sacroiliac joint in vivo: verification of muscular contribution to force closure of the pelvis. Eur Spine J 13(3):199-205

Vleeming A, Stoeckart R (2007) The role of the pelvic girdle in coupling the spine and the legs: a clinical-anatomical perspective on pelvic stability. In: Vleeming A et al. Movement, stability and low back pain. (2nd ed) Churchill Livingstone, Edinburgh, p113-137.

Vrahas M, Hem TC ,Diangelo O et al (1995) Ligamentous contributions to pelvic stability. Orthopedics 18: 271-274.

Links de interés:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23959791

http://iicefs.org/es/blog/la-fascia-toraco-lumbar-descripcion-y-rol-en-la-estabilizacion-del-core

El orgasmo, uno de los mejores métodos para ejercitar el suelo pélvico femenino

Muchas veces, me preguntáis cual es en mi opinión el «mejor» método o ejercicio para trabajar/fortalecer el suelo pélvico.

Siempre contesto lo mismo, y es que la naturaleza es sabia, y nos ha dotado del mejor mecanismo de entrenamiento para la musculatura de la región pélvica: el orgasmo.

A continuación os cuento por qué.

Según el Annual Review of Sex Research (Meston, 2004) el orgasmo en la mujer es una sensación sublime, fuera de lo común, cambiante y temporal, de intenso placer que genera un estado alterado (expandido) de consciencia, usualmente acompañado por contracciones involuntarias y rítmicas de la musculatura pélvica que rodea la vagina.

Pero su importante y revelador papel sobre el trabajo funcional de la musculatura pélvica va más allá de una mera definición. Con frecuencia, durante el orgasmo femenino, ocurren de manera simultánea contracciones uterinas y en la zona anal (Meston, 2004), liberándose a su vez en el interior de nuestro organismo un radical libre llamado óxido nítrico, capaz de generar placer, bienestar, alegría y un óptimo funcionamiento celular (Northrup, 2009).

Estos datos, transforman lo que hasta ahora considerábamos tan solo una experiencia física placentera en una herramienta que conecta a niveles fisico, mental y emocional. Puede que así tengamos una mirada diferente sobre la medicina, neurofisiología y psicología…

Durante el orgasmo femenino se producen contracciones simultáneas y rítmicas de los músculos del suelo pélvico, la vagina, el cérvix, el útero y el esfínter anal. Estas contracciones serán muy intensas y seguidas al principio (cada 0,8 segundos), reduciendo la intensidad y espaciándose en el tiempo a medida que fluya la descarga de energía acumulada.

¿Por qué el orgasmo como un método efectivo y funcional para el fortalecimiento de la musculatura del suelo pélvico?. Según los expertos, un orgasmo intenso puede tener entre diez y quince contracciones por segundo de la musculatura pélvica, mientras que un orgasmo moderado puede contener de tres a cinco (Masters y Johnson, 1987).

Ya sabéis, según los expertos… , a entrenar y a disfrutar o dicho de otro modo a disfrutar del entrenamiento.

Bibliografía:

Komisaruk, B.R., Beyer-Flores, C. y Whipple, B. (2006). The science of orgasm .

Masters, W.H., Johnson, V.E. y Kolodny, R.C. (1987). La sexualidad humana. Tomo 1.

Meston, C.M., Levin, R.J., Sipski, M.L., Hull, E.M. y Heiman, J.R “Women’s orgasm”. Annual Review of Sex Research , 2004, 15: 173-257.

Northrup, C. (2009). Los placeres secretos de la menopausia. Ed. Urano.

Matriz extracelular, fascia y su organización caótica pero perfecta

La organización y distribución de las fibras en el entorno que sirve de soporte y conexión a las células es de apariencia caótica pero organización perfecta, son como los miles de hilos que forman este encaje de bolillos que vemos en la imagen.

Las manos de quien lo realice deben ser capaces de trenzar sin errores cada hilo para dar forma al dentelle que llaman los franceses, el encaje final, el bonito resultado tras cientos de horas de cuidadosas y exactas maniobras que hacen que obviemos esos momentos en los que la organización y reorganización de cada fibra ha sido de importancia vital para alcanzar el objetivo.

Con el movimiento sucede lo mismo. La liberación fascial hace la función de las manos de la bordadora, que organiza, tensa o libera allí donde es necesario. Pequeños ajustes invisibles para el ojo no entrenado, detalles que escapan a la mirada incapaz de observar más allá de músculo – tendón – hueso – origen – inserción.

A nivel microscópico, citando aquí solo algunos de sus componentes, la importancia del entramado fibroso que compone junto a proteoglicanos, glucosaminglucanos (GAG) y glicoproteinas como la fibronectina (formada por cadenas de polipéptidos) la matriz extracelular (MEC), radica en su papel para la cohesión de los tejidos gracias a la interacción entre las moléculas que la forman.

Las células son otro componente más que importante, ellas «viven» en la matriz extracelular, están adheridas a ella y por lo tanto se suman  a esta labor de conexión fluida en la que uno de los fines es el movimiento entre las diferentes estructuras. (Ibai López)

El otro día indicaba en la publicación sobre las conexiones anatómicas funcionales que «debemos saber y pensar que la fascia no es tan solo una estructura de naturaleza fibrosa y realidad tridimensional, ni tampoco una especie de pegamento; es la compañera de viaje para nuestros movimientos, nuestras pausas, nuestros entrenamientos, nuestras lesiones…, pero ante todo y sobre todo, nuestra vida. » (López, 2015)

Es gracias a esa tridimensionalidad fibrosa que son posibles nuestra forma y nuestros movimientos a nivel macroscópico, porque a nivel microscópico todo esto es posible gracias a la unión entre:

  1. Moléculas de la MEC.
  2. Células y la MEC.
  3. Células próximas o cercanas.

El tejido conectivo y la fascia no solo intervienen en el movimiento y la forma, sino también en los procesos como el desarrollo, el remodelado, la reparación y/o la inflamación, inducidos tanto  por estímulos mecánicos como estímulos hormonales. Llamémoslo inducción que bien podrá ser mecánica o fisiológica.Procesos que afectan a la MEC

Como indica Thomas Myers en una publicación reciente en su página web anatomytrains.com, » (…) looser, more hydrated fuzz will allow sufficient movement; tighter, dryer fuzz will efficiently transfer force from a muscle to adjacent fuzzed structures, other muscles, bones, vessels or fascial structures.  The dryer and shorter fibers will produce more stability (which is of course sometimes what you want and need – we are presuming ‘fuzz’ limiting movement where you want it).  Too loose tissue (hypermobile) can be as problematic as hypomobile tissue – the questions are all ‘where?’ and ‘in whom?’ » (Sproul, 2015)

Myers nos deja aquí la puerta abierta a analizar la localización y las características de la MEC: más laxa e hidratada permitirá mayor movilidad; densa y menos hidratada proporcionará mayor estabilidad además de garantizar una transmisión eficaz de las fuerzas.

Abrir los ojos a las conexiones entre los sistemas, empezando quizás por las del sistema fibroso,  las miofasciales, ayudará a comprender cómo no todo tiene que estar libre de tensión. (Ibai López)

Como bien dice madmoiselle Godelieve Denys Struyf «la asimetría es fisiológica» (Campignion, 2008), no solo a nivel estructural, sino también a nivel tisular.

 

Bibliografía:

Bosman FT, Stamenkovic I.. (2003). Functional structure and composition of the extracellular matrix. Journal of pathology. 200:423-428.

Campignion, P. (2008) Las tipologías puestas en evidencia, la asimetría es fisiológica. En P, Campignion (2008) Cadenas musculares y articulares concepto G.D.S. (2ª ed.) (pp. 60-61). Alicante: Lencina – Verdú Editores Independientes

López, I. (2015) «Fascia y las conexiones anatómicas funcionales». En Educación Funcional para el Movimiento Humano – efmh [Entrada en un blog]. 2015, enero 13 [consulta ene/2015] Recuperado de: http://efmh.es/fascia-y-las-conexiones-anatomicas-funcionales/ .

Sproul, E. (2015) «Q & A: Fuzz Speech». En Anatomy Trains News [Entrada en un blog]. 2015, enero 13 [consulta ene/2015] Recuperado de: http://www.anatomytrains.com/news/2015/01/13/q-fuzz-speech/ .

 

Enlaces de interés:

http://efmh.es/el-colageno-se-adapta-a-la-realidad-de-tu-dia-a-dia/

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK26810/

 

Fascia y las conexiones anatómicas funcionales

Cuando observamos un movimiento, cuando apreciamos con detalle el gesto de un deportista o la caricia de una mano, en nuestra cabeza comienzan las sinapsis que hacen posible conectar nuestros conocimientos de anatomía, biomécánica y neurofisiología (ordenados aquí alfabéticamente, porque en realidad en nuestra crema neuronal a la que llamamos cerebro, sería algo así como: neuroanabiofidiomecato-miloginicalogía).

Lo que ven nuestros ojos en realidad es el resultado de la organización de miles de millones de fibras que componen la matriz extracelular del tejido conectivo haciendo posible el movimiento, uniendo, conectando y permitiendo libertad y fluidez en el gesto a la vez.

En la actualidad existen términos muy difundidos en el campo del ejercicio como el de conexiones anatómicas funcionales para referirnos a lo que el ojo ve, y lo que os acabo de explicar en el párrafo anterior sería algo así como «lo que el ojo no ve».

Estas conexiones anatómicas funcionales son posibles gracias a la fascia, y esto hace darnos cuenta de como en ocasiones tendemos a simplificar en exceso su definición, conformándonos con un simple «lo que envuelve a los músculos” o «lo que los conecta», cuando en realidad la fascia/miofascia está siempre ahí, dando una solución de continuidad a los tejidos y logrando una transmisión de fuerzas adecuada. De echo, como podemos ver en la imagen, permiten que brazos y piernas: estabilicen, contrarresten e impulsen a su homologo del lado contrario.

Debemos saber y pensar que la fascia no es tan solo una estructura de naturaleza fibrosa y realidad tridimensional, ni tampoco una especie de pegamento; es la compañera de viaje para nuestros movimientos, nuestras pausas, nuestros entrenamientos, nuestras lesiones…, pero ante todo y sobre todo, nuestra vida.

Ascen Morales Specialist Wellness Coach for «Perimenopausal & Beyond» Females

Pueba superada!!!.

Acabo de recibir desde Burrell Education mi certificado de Specialist Wellness Coach for «Perimenopausal & Beyond» Females.

Muchas gracias Jenny, Michelle, Jessica y al Integrative Pelvic Floor Institute.
Ahora pensando en seguir compartiendo lo aprendido con todas vosotras y en nuevos retos de formación con Burrell Education.

Thank you very much Jenny Burrell, Michelle Lyons, Jessica Drummond and The Integrative Pelvic Floor Institute.

Thinking about our next challenge with Burrell Education .