Cápsulas articulares y ligamentos son fascia

En nuestro organismo encontramos gran cantidad de elementos estructurales que forman parte de la familia de la fascia, hasta el punto de poder llevar a cabo clasificaciones tanto funcionales como topográficas, llegando a plantear la posibilidad de referirnos a elementos hasta ahora conocidos y estudiados de forma diferente, como fascias especializadas o adaptaciones funcionales de la fascia.
Este es el caso de las cápsulas articulares y los ligamentos

Es interesante conocer el nuevo posicionamiento de muchos profesionales que se refieren a estos elementos como:

  • Cápsula articular = adaptación funcional de la fascia. 
  • Ligamentos = fascia especializada. 



Exponer esta idea es relativamente fácil, sin embargo, la tarea más importante para nosotros, técnicos del movimiento y parte activa del papel readaptador y preventivo, preventivo y readaptador (permitidme que me repita e insista en este aspecto) es entender qué sentido tiene esto desde una perspectiva global del movimiento.
Partamos de la idea de continuum estructural al nivel más básico y desde una perspectiva del aparato locomotor donde encontramos tejido conectivo compacto y deshidratado como el hueso, recubierto por periostio. ¿Qué pasa entonces en las articulaciones?. En ellas encontramos la discontinuidad de los elementos de compresión de nuestra realidad biotenségrica. En las articulaciones, además de la discontinuidad de los elementos compresivos, encontramos de nuevo tejido conectivo compacto y deshidratado, el cartílago y un lubricante, el líquido sinovial

Si hablamos de articulación, hablamos de cápsula articular, componente fibroso, componente fascial, continente de los elementos conectivos pero discontinuos antes descritos (cartílago y líquido sinovial) que surge de la demanda y se especializa, adaptándose de forma funcional a nuestra vida en movimiento. 

Este continente fibroso no surge de la nada como mero envoltorio, sino que se continúa de otros elementos ya aceptados como elementos fasciales, el periostio o la membrana interósea y que a su vez encuentran continuidad con otras estructuras fibrosas de la red tridimensional y global que nos da soporte y forma, la red fascial.
Quizás ahora sea más fácil entender que los ligamentos (o dinamentos como se refieren a ellos algunos autores), esas bandas de tejido conectivo fibroso cuya misión es la de unir los huesos controlando el movimiento para permitir gestos seguros sean fascia especializada.
Un ejemplo claro de esta continuidad fascial (ver imagen) implicada en el control, la estabilidad y el movimiento lo encontramos en la columna vertebral, donde el complejo tendino-aponeurótico-fascial de la fascia toracolumbar se continúa con una serie de fascias especializadas (los ligamentos supraespinoso, interespinoso y ligamento amarillo), interdigitándose con adaptaciones funcionales de la fascia (la cápsula articular de las articulaciones cigapofisarias) que a su vez encuentran una solución de continuidad con el periostio de la vértebra o las fibras más externas del anillo fibroso del disco intervertebral.

Un ejemplo claro de esta continuidad fascial implicada en el control, la estabilidad y el movimiento lo encontramos en la columna vertebral, donde el complejo tendino-aponeurótico-fascial de la fascia toracolumbar se continúa con una serie de fascias especializadas interdigitándose con adaptaciones funcionales de la fascia que a su vez encuentran una solución de continuidad con el periostio de la vértebra o las fibras más externas del anillo fibroso del disco intervertebral.

Cada entrenamiento, cada movimiento, cada ejercicio, cada gesto, implica todas y cada una de estas estructuras. Elementos interdependientes que forman parte de la fluidez de un gesto, de la estabilidad durante un movimiento, como parte de algo más grande si tenemos en cuenta otros sistemas como el vascular o el nervioso, o mecanismos vitales como la respiración.
Y es que amigos y amigas de Educación Funcional para el Movimiento Humano, no existen los ejercicios estabilizadores, sino los elementos encargados de la estabilización y el movimiento. Lo que nosotros entrenamos son músculos que forman parte de esa red corporal, tridimensional y global que hace posible la belleza del más insignificante de los gestos, ya sea parpadear o una compleja acrobacia. 

no existen los ejercicios estabilizadores, sino los elementos encargados de la estabilización y el movimiento

Nuestra tarea es hacer efectivas esas conexiones mediante la propuesta de ejercicios que aporten los estímulos fisiológicos adecuados y necesarios a los elementos encargados de la estabilidad, el control y el movimiento, sin olvidar que, como dicen los ingleses, “Every little helps”.


¡Feliz semana y hasta la próxima entrada! 

Organización morfológica y funcional de la fascia (Kumla y Bonar, 2012)

Hoy os dejo la clasificación propuesta por Kumla y Bonar (2012) sobre la organización morfológica y funcional de la #fascia.
 
Nos proponen una fascia encargada de #conectar, otra de formar #fascículos, otra encargada de #envolver y por último una especializada en #compartimentalizar y separar manteniendo la continuidad en nuestro organismo.
 
Nuestro cerebro necesita medir, cuantificar y clasificar para entender, estudiar y aprender, algo que se repite en esto de la anatomía desde el principio de los tiempos.
 
Como toda clasificación, la terminología utilizada cambiará en función de las variables que se consideren, así que no dejes que los nombres de la imagen te confundan, todo lo contrario, deja que te ayuden a complementar lo que sabes y conoces de este fascinante mundo fascial. #FASCIA#FORMA#FUNCIÓN
 
Kumka, M., & Bonar, J. (2012). Fascia: a morphological description and classification system based on a literature review. The Journal of the Canadian Chiropractic Association, 56(3), 179–191.

Transición hacia la menopausia

En la sociedad en la que vivimos es muy común que nos encontremos personas que asocien o confundan el término de Menopausia con vejez, cuando en realidad el periodo perimenopausico lo único que marca es el final de la etapa fértil en la vida de una mujer. Según la actual esperanza de vida es muy probable que una mujer que comienza o termina su transición hacia la menopausia se encuentre en el ecuador de su vida, por tanto, aún le quedan muchos años de vida por delante y puede ser igualmente satisfactoria que hasta el momento.

Una mujer que comienza o termina su transición hacia la menopausia se encuentra en el ecuador de su vida

¿Sabeis a partir de que edad podemos empezar a experimentar estos cambios? A lo mejor os sorprendo ya que puede ser más pronto de lo que muchas mujeres piensan, ya que la mayoría ven la menopausia muy lejana o como algo que no va con ella hasta dentro de mucho tiempo. Pues bien, a partir de los 35 años de edad podemos empezar a experimentar cambios que nos llevan en dirección a la menopausia, sí, has leído bien, a partir de los 35 años, ahora bien comenzar antes o después con éstos cambios no solo va a depender de la genética, el estilo de vida también es importante, así como su historial deportivo y como no, de la alimentación.

Depende de la genética, del estilo de vida también, historial deportivo y de la alimentación.

Como todas las etapas a lo largo de nuestra vida tiene sus ventajas e inconvenientes, pero aún así se puede tener una vida muy plena después del periodo fértil, es más hay mujeres para las cuales es una liberación no poderse quedar embarazadas, ya que damos por hecho que todas las mujeres quieren ser madres y esto no es así.

Buen momento para liberarse de todo aquello que no nos deja realizarnos como persona

Por otra parte es un buen momento para hacer cambios si no estamos satisfechas con la vida que hemos llevado hasta ahora , si no nos sentimos realizadas con nuestro trabajo o con nuestra pareja. Es común en ésta fase liberarse de todo aquello que no nos deja realizarnos como persona o como mujer llevando consigo cambios radicales en el estilo de vida.

Para hacerte una idea de será tu transición, presta atención a la menopausia de tu madre

Si quieres hacerte una idea de cómo va a ser tu transición, la genética es un buen marcador, presta atención a la menopausia de tu madre, siempre y cuando el estilo de vida, la alimentación y otros factores externos hayan sido similares, con lo cual puedes hacerte una idea, pero como ya he dicho anteriormente cada mujer es única y cada transición es diferente del resto.

“La transición no es más que nuestro camino hasta entender nuestro cuerpo” (Jenny Burrell).

 

Referencias:

Perimenopausia and Beyond. Burrell Education. (2014)

Mujer y hormonas

Es muy común escuchar la idea de que en el periodo de menopausia, o mejor dicho de perimenopausia “todo es culpa de las hormonas” o que “las hormonas están revueltas” y que por eso ganamos peso y nos hinchamos o que es un “periodo de gran cambio hormonal”

Y yo me pregunto: ¿realmente pensáis que hay un momento en la vida de una mujer en la que no haya cambio hormonal? Posiblemente si que haya periodos en los que no hay grandes cambios hormonales como son la niñez y la vejez de una mujer, pero el resto de nuestra vida están marcados por subidas y bajadas hormonales que incluso pueden afectarnos en nuestro día a día.

A partir de ahí, desde que pasamos de ser niñas a mujeres, con la primera menstruación todas las fases de nuestra vida conllevan cambio hormonal. Cada mes con cada ciclo menstrual, en un embarazo y más si cabe en el momento del parto, perimenopausia  y  menopausia que marca el final del periodo fértil en la vida de una mujer.

Todas las fases de nuestra vida conllevan cambio hormonal

A modo de curiosidad, os diré también que se relacionan los cambios hormonales de la perimenopausia con los cambios hormonales  en la etapa fértil, de forma que los cambios hormonales de los ciclos menstruales no son más que una pequeña muestra de los que experimentaremos en la etapa perimenopausica. Es más, es sabido también que las mujeres que tienen síndromes pre-menstruales importantes tienen mayor posibilidad de sufrir depresión post-parto.

Los cambios hormonales de los ciclos menstruales son una muestra de los que experimentaremos en la etapa perimenopausica

Por supuesto cada fase de nuestra vida está marcada por unas u otras hormonas entre las mas conocidas: estrógeno, progesterona, testosterona, oxitocina, relaxina, prolactina y cortisol.

Mujeres con síndromes pre-menstruales tienen mayor posibilidad de sufrir depresión post-parto

En cada fase unas toman mayor protagonismo sobre las otras, aunque el organismo intente a toda costa que haya equilibrio para poder funcionar lo mejor posible, consiguiéndolo en numerosas ocasiones a duras penas porque se lo ponemos realmente difícil. Recordad que en todas las fases de la vida de una mujer hay cambio hormonal, no sólo en el periodo perimenopausico como habremos escuchado en infinidad de ocasiones.

En todas las fases de la vida de una mujer hay cambio hormonal

 

Referencias:

Perimenopausia and Beyond. Burrell Education. (2014)

La Sabiduría de la Menopausia. Northrup, C. Ed Urano. (2009)

Plasticidad, maleabilidad y fascia

La ‪#‎fascia‬, ese entramado a veces fibroso, otras membranoso, con zonas más y menos densas pero siempre tenso en busca del ‪#‎equilibrio‬ para poder aportarnos ‪#‎movimiento‬ y ‪#‎estabilidad‬.

Dice Stecco (2014) que “la fascia es el único tejido que modifica su consistencia cuando se somete a estrés (plasticidad) y que además es capaz de recuperar su elasticidad cuando se manipula (maleabilidad)”

No puedo encontrar mejor forma de expresar estos conceptos fasciales que mediante estas imágenes:

* Plastilina para la ‪#‎PLASTICIDAD‬ …, que recuerdos, que figuras, que capacidad de respuesta y adaptación cuando le arreaba con la mano (aquello era empezar y no parar hasta casi desintegrar) para recuperar la forma como si nada y volver a empezar.

* El hierro en manos del herrero para la ‪#‎MALEABILIDAD‬ , caliente, adaptándose al ritmo del martillo, con la forma que solo en la fragua se le puede dar.

Así es nuestra fascia, resistente ante los impactos y capaz de deformarse para cambiar, adaptarse y permitir cada gesto. Por eso mismo, ni todas las manos trabajan igual la plastilina, ni todas las herramientas trabajan igual sobre el metal…

Momento ahora de reflexionar…