Relaciones_fibras_colageno_elastina_fascia

Video: Relaciones de las fibras elásticas y de colágeno en la fascia

A diferencia de otros tejidos, en el tejido conectivo hay una gran proporción de MEC (Thibodeau y Patton, 2007) que da soporte y cabida a las células del sistema (fibroblastos, adipocitos, células plasmáticas, macrófagos, linfocitos, mastocitos) mediante una estructura que proporcionan las fibras (colágeno, elastina, reticulina) que se entrelazan e interactúan las unas con las otras en un entorno que determina las cualidades del tejido (según sea líquido, semiliquido, gelatinoso o calcificado), compuesto por la sustancia fundamental o matriz amorfa y el fluido extracelular. (Gartner y Hiatt, 2011; Gartner y Hiatt, 2014).
 
El tejido conectivo es algo más que un simple pegamento… Podemos decir de él que es el ingrediente que nos da la forma y a su vez, el componente que forma cada pieza de nuestro organismo, donde los mecanismos de unión y cohesión celular gobiernan la arquitectura, la forma, la fuerza y la organización de los diferentes tipos de células, unidas por interacciones directas o a la MEC.
En este caos fibrilar debe primar la coherencia para poder soportar y responder las fuerzas tanto internas como externas (Alberts et al., 2015). Las células y por lo tanto tejidos que forman, se adaptan, cambian de forma con cada movimiento y se adaptan a cada situación tanto estática como dinámica del organismo.
 
El colágeno representa alrededor de la tercera parte del componente proteico total de los organismos pertenecientes a los animales superiores. Los tipos más importantes desde el punto de vista cuantitativo aparecen organizados en haces de fibras, típicas de la matriz conectiva, de las que depende el control de la distribución de las fuerzas aplicadas a los organismos provenientes del exterior y del interior. Su concentración relativa y la manera de interactuar con las otras sustancias de la matriz extracelular condicionan en gran medida las propiedades de los distintos tejidos. (Cetta, G. y Piazza, R., 2011)
 
La sustancia amorfa cumple las siguientes funciones:
 
  1. Dar soporte estructural.
  2. Participa en la difusión de los nutrientes y sustancias como hormonas, anticuerpos…, por lo que es un componente de la salud celular.
  3. Absorber impactos gracias a su alto contenido en agua, siendo necesario que esté bien hidratada para evitar que haya lesión o disfunción fascial.
  4. Ejercer de barrera contra las infecciones.
  5. Lubricar las fibras ayudando a mantener la distancia interfibrilar como herramienta de prevención ante la formación de adherencias, ayudando así a mantener la movilidad.
 
En otras publicaciones hemos hablado de la matriz extracelular aportando algunas pinceladas sobre su organización y fibrosa, destacando que la importancia del entramado fibroso que compone junto a proteoglicanos, glucosaminglucanos (GAG) y glicoproteinas como la fibronectina (formada por cadenas de polipéptidos) la matriz extracelular (MEC), radica en su papel para la cohesión de los tejidos gracias a la interacción entre las moléculas que la forman. Esa tridimensionalidad fibrosa en la que son posibles nuestra forma y nuestros movimientos.
 
La plasticidad de los tejidos, concretamente de nuestro sistema fibroso, permite un cambio en la consistencia de la sustancia amorfa de la matriz extracelular. Hablamos aquí de estímulos que hacen que la MEC se hidrate, es decir, que cambie su consistencia de un estado sólido gelatinoso a uno más fluido…
 
Teniendo en cuenta que la vida media de las fibras de colágeno es de 400-500 días mientras que la de la sustancia amorfa es de aproximadamente 48 – 196 horas (2-8 dias), la constancia en la aplicación de los estímulos sobre nuestra red fascial es la respuesta a por qué la práctica regular de las técnicas de liberación miofascial funcionan tanto en el rendimiento del deportista o ama de casa como en la prevención de lesiones, regeneración de tejidos y recuperación funcional de la persona.
 
Debemos tener en cuenta que el entramado de tejido conectivo podrá cambiar en cantidad y tipo de fibras que lo componen, en densidad de la sustancia amorfa que las acompaña e incluso en la orientación de las fibras que forman el entramado de la matriz viva, caótica pero de organización perfecta en la que viven y se desplazan las células.
 https://youtu.be/nwDTlwA0ayc
Bibliografía:
 
Alberts, B., Johnson, A., Lewis, J., Morgan, D., Raff, M., Roberts, K., Walter, P (2015) Molecular biology of the cell. 6th ed. Ed. Garland Science.
 
Cetta, G., Piazza, R. (2011) Tejido Conectivo (Colágenos y Proteoglucanos). Capítulo 9 extraído de Giannetti, A., Galimberti, R.L. (2011) Tratado de dermatología. Piccin Nuova Libraria.
 
Gartner L.P., Hiatt, J.L. (2014) Color Atlas and Text of Histology. 6ª ed. Wolters Kluwer Health.
 
Thibodeau, G. A., Patton, K. T. (2007). Anatomía y fisiología. Ed. Elsevier.
 

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