El cuello uterino.

Una parte muy interesante del útero de cara al embarazo y al parto es su cuello, formado por una especie de tejido conjuntivo fuerte y resistente que podría compararse con la textura del cartílago de la oreja o el de la nariz.

 

Durante toda la gestación permanece herméticamente cerrado por un tapón mucoso cuya función es aislar la cavidad uterina del exterior y evita que se produzcan infecciones. Llegado el momento, éste tapón se desprende del cuello uterino un par de días antes del parto o al inicio del mismo después de varias horas de contracciones al comenzar a ceder ésta abertura.

 

En el parto de una mujer primeriza, durante la fase de dilatación, tiene que ablandarse primero y acortarse después para dejar paso al bebé, esto se conoce como borramiento del cuello uterino.

 

Cuando la abertura del cuello uterino se ha ensanchado totalmente por primera vez, permanece ya para siempre suave y blanda perdiendo su rigidez definitivamente, pareciéndose su textura a los labios de la boca.

 

Un truco casero que ayuda a la mujer a perder la rigidez del cuello del útero necesario en el momento del parto es mantener relaciones sexuales con su pareja en la recta final del embarazo, ya que las prostaglandinas del semen del hombre tienen éste efecto mágico sobre el cuello uterino.

 

Referencias bibliográficas:

–       Smulders, B. y Croon, M. Parto seguro. Medici. (2009).