Cuerpos de verdad o cuerpos dibujados…

¿Tienes o entrenas cuerpos de verdad o de los que aparecen dibujados en los libros?

Para saberlo, me pregunto si los músculos son realmente unidades funcionales, individualidades anatómicas…

Pensemos en el clásico combinado “músculo-tendón-hueso” que agitado nos da movimiento

Lo siento, pero esta visión no describe completamente el comportamiento de la materia viva (cuerpo). 

Hay algo que falta en la ecuación del movimiento. La verdad es que los músculos transmiten su fuerza contractil a la red de tejido conectivo que lo constituye y a las hojas/láminas fasciales. Estas hojas son las encargadas de transmitir las fuerzas a otros músculos sinergistas y antagonistas.

Debemos tener en cuenta que en los cuerpos de verdad los músculos raramente transmiten toda su fuerza directamente a través de los tendones al esqueleto y por la misma razón pueden generar una restricción en articulaciones lejanas.


Es como en la imagen, en la que una lanzamos una piedra (contracción) que tiene efecto sobre todo el lago, haciendo que las ondas de agua choquen e interactúan unas con otras y que para nuestros ojos es movimiento…


Ahora, quizás podemos contestar: ¿Tienes/entrenas cuerpos de verdad o de los que aparecen dibujados en los libros?

Hasta la próxima entrega 😉

Entender la movilidad de la materia viva.



Sabías que la piel:

  • Tiene una superficie total de 1,6 a 2 m2.
  • Representa cerca del 16% del peso corporal.
  • Es gracias a su organización subcutánea que podemos llevar a cabo gran variedad de gestos con LIBERTAD DE MOVIMIENTO.


Es
algo más que una moqueta de células, es nuestro órgano de comunicación con el medio que nos rodea, se adapta a cada gesto para que puedas llevarlo a cabo sin restricciones.

Cuando te mueves, ya sea corriendo, con las pesas en el gimnasio, al ir caminando o en bicicleta al trabajo, cuando aceleras el paso para que no se escape el autobús o cuando duermes, ella se adapta a los movimientos y cambios de presión que vienen desde el interior y que deben convivir con las presiones y fuerzas que encuentra en el exterior…

Para entender esto tenemos que pensar en el concepto de volumen, pasando a un modo de visión tridimensional y pensamiento multifactorial.


Solo así podremos entender la movilidad de la materia viva y el concepto de estructura que explica nuestra naturaleza dinámica. Una realidad en movimiento


HASTA LA PRÓXIMA ENTREGA…